Guia Casco antiguo
Casco antiguo de Barcelona
Barcelona ofrece al visitante un centro histórico vivo, cosmopolita y con aire bohemio.
Las calles medievales de Ciutat Vella se integran en el entorno de una ciudad moderna que ha sabido conservar los muros y paredes, testigos de la historia de una ciudad que en época romana fue bautizada con el nombre de Julia Augusta Favencia Paterna Barcino.
La capital del Imperio Romano en la península fue Tarragona, aunque con los años Barcelona fue ganando protagonismo hasta convertirse en una de las ciudades más importantes del Mediterráneo.
La Rambla de Barcelona
La columna vertebral del casco antiguo son las Ramblas DE Barcelona, el sorprendente paseo que atraviesa el núcleo histórico desde la Plaza Catalunya hasta la estatua de Cristóbal Colón, en el puerto.
Esta rambla se divide en diversos espacios reconocibles por algún elemento arquitectónico que los caracteriza.
La primera parte, partiendo de la Plaza Catalunya, es la Rambla Canaletes, donde se encuentra la centenaria fuente del mismo nombre.
Un dicho popular asegura que quien bebe agua de la fuente Canaletes regresa algún día a Barcelona. No es la mejor agua de la ciudad, pero seguramente sí la más típica.
La Rambla dels Estudis está presidida por la Real Academia de las Artes y las Ciencias.
La Rambla de Sant Josep (metro Liceu) se reconoce por el Palau de la Virreina y el popular mercado de la Boqueria, o de Sant Josep, en el que es típico comprar todo tipo de alimentos.
Las paradas más tradicionales ofrecen una excelente calidad en sus productos pero la fama de este mercado ha provocado que también haya algunas paradas en las que hacer la compra en un lugar típico, se paga.
En esta zona de la Rambla hay que estar atentos no sólo a las antiguas edificaciones, sino también al suelo, ya que en él encontrarás la obra que Joan Miró regaló a la ciudad en 1976.
El Gran Teatre del Liceu, otro de los grandes atractivos de este paseo, se encuentra en la zona de la Rambla dels Caputxins.
Un poco más abajo, en la esquina con Nou de la Rambla, se esconde el Palau Güell, del genial arquitecto catalán Antoni Gaudí, máximo representante del modernismo catalán. Y el final de las Ramblas es la Rambla Santa Mónica (metro Drassanes), donde se encuentra el Centro de Arte Santa Mónica, espacio de exposiciones y visitas culturales.
A medida que se baja por las Ramblas en dirección al mar nos acercamos al monumento a Cristóbal Colón, descubridor de América que partió del andaluz puerto de Palos en agosto de 1492 con una tripulación de un centenar de hombres.
El monumento al descubridor es una estatua que se construyó para la Exposición Universal de Barcelona de 1888 que se sostiene sobre una columna de más de 50 metros de altura en cuyo interior se encuentra el ascensor que permite acceder al mirador del monumento.
Cuando Colón regresó de su primer viaje a América, creyendo haber estado en Asia, se trasladó a Barcelona (1943), donde fue recibido con todos los honores. Más de 500 años después, su imagen se ha convertido en un símbolo de esta ciudad.
La catedral de Barcelona
Desde la Plaza Sant Jaume, mirando el Palau de la Generalitat, la calle que empieza a la derecha, la calle del Bisbe, conduce hasta la Catedral de Barcelona. En Navidad es típico visitar las pequeñas tiendecitas ambulantes que venden adornos y figuras de pesebre frente a la catedral.
El resto del año, la avenida de la Catedral se convierte en ocasiones en un mercado artesanal, gastronómico o en escenario cultural (durante la celebración de las fiestas de la Mercè, por ejemplo), según la época.
En el siglo IV Barcelona ya contaba con una catedral paleocristiana que fue destruida en 985. La actual, de estilo gótico, se empezó a construir en 1280. No obstante, no siempre ha tenido el aspecto actual, ya que la fachada data de 1890.
Para más información se puede visitar:
http://www.bcn.es/turisme/castella/turisme/welcome.htm (castellano) y http://www.bcn.es/turisme/english/turisme/welcome.htm (inglés).
Desde la Avenida de la Catedral , en la esquina opuesta a Via Laietana, la calle dels Arcs conduce hasta Portal de l’Àngel, una de las calles peatonales que forman parte del circuito Barcelona Shopping. En esta vía, además de diversas tiendas, sobre todo de ropa y complementos, quizás tengamos la suerte de encontrar algún grupo de músicos o artistas callejeros.
Portal de l’Àngel, uno de los espacios más animados de la ciudad, conduce hasta la neurálgica Plaza de Catalunya, donde se inició este recorrido por el casco histórico.
El Born
e Francia se ve justo enfrente la calle del Comerç. En esta calle se encuentra, a mano derecha, el popular Mercado del Born que en la actualidad no se usa como mercado.
Durante las obras que se llevaron a cabo en su interior para convertirlo en biblioteca se descubrieron unas importantes ruinas de la Barcelona medieval.
A la altura del mercado nace a mano izquierda el Passeig del Born.
El paseo es el eje de este barrio que en los siglos XIII y XIV fue el centro neurálgico de la ciudad. En este paseo se puede tomar un café a media tarde en locales como “Miramelindo”.
Al final del paseo se puede seguir recto por la calle Santa Maria o bien coger la calle Montcada, a la derecha. En la calle Montcada se encuentra el Museo Textil y de la Indumentaria, el Museo Barbier-Mueller y el Museo Picasso. Si hay tiempo de hacer una parada en esta calle, es recomendable detenerse a tapear en el “Xampanyet” y probar las anchoas de la casa.
De vuelta al paseo del Born, la calle Santa María conduce hasta la iglesia gótica de Santa Maria del Mar, situada en una placita siempre concurrida. Desde la plaza Santa Maria se puede tomar la calle de l’Argenteria que conduce hasta la Via Laietana (metro Jaume I).
El barrio Gótico
La Via Laietana separa el barrio del Born y el Gótico. Junto al metro Jaume I se encuentra la calle con el mismo nombre que conduce a la plaza Sant Jaume. Cuando se inicia el recorrido vale la pena entrar por la primera calle a la derecha, Veguer, que conduce a la plaza del Rei, donde se encuentra el Museo de Historia de la Ciudad.
Una vez en la plaza Sant Jaume, el edificio de la derecha (viniendo desde Via Laietana) es el palacio de la Generalitat de Catalunya (gobierno autonómico catalán) y el de la izquierda es la sede del Ayuntamiento de Barcelona.
Pasada la Plaça Sant Jaume la calle Jaume I se convierte en calle Ferran. Esta vía comunica las Ramblas con Via Laietana y en ella se encuentran cafeterías, heladerías, bares de copas y hoteles.
A pocos metros de la plaza, en la calle Ferran, nace la calle Avinyó a mano izquierda. En esta calle repleta de casalicios del siglo XIX se encuentran todo tipo de tiendas de moda, complementos y diseño de lo más alternativas.
La primera calle que cruza Avinyó es Sant Miquel. En ella se encuentra un pasaje de 1879 de los que tanto abundaban en la Barcelona del siglo XIX. Se puede matar la curiosidad asomando la cabeza por este pasaje. Siguiendo por Avinyó, pasada la calle Sant Miquel, se encuentra la calle Comtessa de Sobradiel, plantada de naranjos.
Avanzando por esta calle poco después se cruza Ataulf, si se coge Ataulf a la izquierda nos conducirá a la pequeña calle Templers y ésta, enseguida, a la calle Gegants. En este momento, a la derecha se accede a la plaza Sant Miquel, donde se encuentra el lateral del edificio consistorial y, a continuación, se desemboca de nuevo en la Plaza Sant Jaume.
Más artículos...
Página 1 de 2
