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Guia Modernismo

Modernismo en Barcelona

guia barcelona: gaudiBienvenidos a Barcelona, el gran museo del modernismo catalán. Pocas ciudades acogen tantas edificaciones modernistas como Barcelona (prácticamente todas son de finales del siglo XIX y principios del XX), basta dar un paseo por el Ensanche para comprobarlo.

Aunque el máximo representante de este movimiento artístico es el conocido arquitecto Antoni Gaudí, en Barcelona también se encuentran numerosísimas obras de otros grandes arquitectos que cultivaron el modernismo: Puig i Cadafalch, Doménech i Montaner...

 

La Sagrada Familia de Barcelona

guia barcelona: Sagrada FamiliaLa Sagrada Familia (www.sagradafamilia.org), la obra más conocida de Antoni Gaudí, es un espectacular templo expiatorio que aún está inacabado. Se recomienda contratar la visita guiada por el templo, ya que esta edificación está repleta de simbolismo y detalles que pueden pasar desapercibidos entre tanta grandiosidad.

Por ejemplo, previendo que el proceso de construcción de la edificación sería muy lento, el arquitecto colocó en la fachada del Nacimiento, una de las puertas de entrada al templo, dos tortugas gigantes que simbolizan la longevidad y lentitud –más de 120 años después, sigue en construcción-. Además, siguiendo con esta simbología, la tortuga de la izquierda es marina, ya que está en el lado orientado al Mediterráneo, mientras que la de la derecha es terrestre, ya que es el lado que da a la montaña de Collserola.

A menudo Gaudí hace hincapié en el hecho de que sus obras se encuentren en una ciudad que se encuentra entre el mar y la montaña.

La naturaleza fue la fuente de inspiración de Gaudí. Sólo en la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia se pueden encontrar hasta 80 tipos de elementos botánicos, además de la gran variedad de animales que se reparten por el las diferentes fachadas: ranas, serpientes, erizos de mar, caracolas, pelícanos, palomas...

El sistema de arcos de Gaudí es muy especial. Las fachadas de la Sagrada Familia son un puro adorno, no aguantan la estructura del templo. Éste se sostiene por sí solo mediante un sistema de columnas ligeramente inclinadas que, a su vez, están ornamentadas como si fueran palmeras gigantes.

El camino más corto desde plaza Cataluña es caminar hasta el metro de Paseo de Gracia con Gran Vía. Desde ahí se puede tomar la línea 2 dirección Gorg hasta Sagrada Familia.

Si se quiere coger el metro en la plaza Cataluña entonces se puede coger el metro (L1) dirección Fondo y, en la parada de Sagrera, hacer trasbordo a la línea 5 dirección Cornellà Centre hasta la parada Sagrada Familia.

   

La Pedrera y la Casa Batlló

A la Pedrera se puede acceder caminando desde Plaza Cataluña por el Paseo de Gracia. Este singular edificio se encuentra casi al final de este paseo, pero el recorrido es francamente agradable. Por el camino, en el número 43 del Paseo de Gracia, se encuentra la Casa Batlló (www.casabatllo.es), joya del modernismo catalán.

La arquitectura de Gaudí reproduce la forma de huesos, troncos y ramas. Es una arquitectura orgánica fácilmente apreciable en la fachada de la Casa Batlló, que también se llamó la Casa de los Huesos. Según diferentes interpretaciones, en ella se representa la leyenda de Sant Jordi, el caballero que mató al dragón: su sinuosa silueta parece representar el lomo del dragón; la torre sería la espada clavada en él; las tejas, las escamas; los colores de la fachada, el lago; el balcón superior, la rosa; y los ventanales de la planta noble, los huesos de los desdichados que el dragón se tragó.

Es importante estar atento para no pasar de largo este emblemático edificio, si se viene de la Plaza Cataluña, la Casa Batlló se encuentra en la acera de la izquierda de este paseo. Más adelante, a mano derecha, en el número 92, se encuentra la espectacular Casa Milà (www.casamila.com), popularmente conocida como La Pedrera por su extraña forma.

Pese al nombre, se dice que la fachada curvilínea representa el mar, mientras que la parte trasera, orientada a la montaña de Collserola, es menos sinuosa. Aunque verla desde fuera es todo un espectáculo, es recomendable subir a la azotea, a ser posible con la visita guiada. En este espacio al aire libre se pueden ver de cerca las torres de ventilación y chimeneas retorcidas, con las que Gaudí intentaba facilitar la salida del humo imitando su movimiento.

Paseando por los desniveles de la azotea se pueden observar ornamentos de fácil lectura como el corazón que adorna la chimenea que está orientada a Tarragona, su tierra, o la lágrima grabada en la chimenea que mira hacia la Sagrada Familia, la obra que ya sabía que no vería acabada.

Prácticamente toda la obra de Gaudí es policromática. Para conseguir crear figuras redondeadas de colores duraderos y vivos Gaudí utilizó la técnica del trencadís, consistente en romper piezas de cerámica y encajar los trozos desiguales como si se tratara de un mosaico. Se puede observar esta técnica en la Pedrera, la Casa Batlló, la Sagrada Familia, la Casa Vicens o el Parque Güell.

Una curiosidad: las baldosas de la habitación del piso de la Pedrera diseñado por Gaudí tienen forma octogonal, como un panel de abejas, y están decoradas con motivos marinos. Este mismo diseño fue utilizado para pavimentar las aceras de todo el Paseo de Gracia.

Si no se tiene oportunidad de visitar el interior de la vivienda gaudiniana, siempre queda el recurso de mirar el suelo del paseo.
Si el recorrido nos cansa y da pereza volver a pie a Plaza Cataluña, cerca de la Pedrera se puede coger el metro Diagonal (L3), dirección Zona Universitaria. Son sólo dos paradas.

   

Parque Güell

guia barcelona: parque güellLa visita al Parque Güell  merece al menos medio día de dedicación. Es aconsejable llevar la botella de agua y algún bocadillo para poder pasear tranquilamente durante horas por este recinto.

Gaudí concibió una ciudad jardín en la que la arquitectura y la naturaleza se fundieran en un espacio de singular belleza, y diseñó el Parque Güell (1900-1914).

En él, la naturaleza se convierte en arquitectura y la arquitectura imita la naturaleza en cuanto a formas y colores.

El conjunto fue declarado Monumento Universal por la Unesco en 1984. Ya en la entrada al parque se encuentran tres coloristas figuras fetiche de Gaudí: la salamandra, la serpiente y el dragón Pitón.

El proyecto inicial encargado por Eusebi Güell consistía en la creación de 60 viviendas que dispusieran de todos los servicios: agua, gas, alcantarillado, iluminación, espacio para un mercado cubierto, plaza pública... Aunque sólo se llegaron a construir dos casas, en el parque se encuentra el Gaudí más esencial, que consigue la perfecta armonía entre urbanismo y naturaleza.

Con la técnica del trencadís recubre las curvas de los bancos, figuras y columnas para conseguir un revestimiento protector y policromático gracias al reciclaje de restos de cerámica procedentes de desechos de fábricas. En el banco ondulado que bordea la plaza se pueden encontrar un sinfín de símbolos y elementos: conchas marinas, mariposas, estrellas fugaces, constelaciones...

En el Parque Güell se desborda la imaginación creativa de Gaudí creando una fusión entre su universo fantástico y su amada naturaleza, tanto en lo arquitectónico como en los pequeños detalles.

Para ir al Parque Güell desde Plaza Cataluña se debe coger el metro (L3) dirección Canyelles y bajar en Lesseps o en Vallcarca.

Desde ambas paradas hay que caminar unos minutos hasta llegar, siguiendo las indicaciones a pie de calle. Desde Lesseps se accede a la entrada principal del parque, presidida por la famosa salamandra de colores. Desde Vallcarca se accede por la parte alta del parque.

Dado que se encuentra en una zona elevada, la calle de acceso está preparada con escaleras mecánicas para facilitar el acceso.

   

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