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La Pedrera y la Casa Batlló

A la Pedrera se puede acceder caminando desde Plaza Cataluña por el Paseo de Gracia. Este singular edificio se encuentra casi al final de este paseo, pero el recorrido es francamente agradable. Por el camino, en el número 43 del Paseo de Gracia, se encuentra la Casa Batlló (www.casabatllo.es), joya del modernismo catalán.

La arquitectura de Gaudí reproduce la forma de huesos, troncos y ramas. Es una arquitectura orgánica fácilmente apreciable en la fachada de la Casa Batlló, que también se llamó la Casa de los Huesos. Según diferentes interpretaciones, en ella se representa la leyenda de Sant Jordi, el caballero que mató al dragón: su sinuosa silueta parece representar el lomo del dragón; la torre sería la espada clavada en él; las tejas, las escamas; los colores de la fachada, el lago; el balcón superior, la rosa; y los ventanales de la planta noble, los huesos de los desdichados que el dragón se tragó.

Es importante estar atento para no pasar de largo este emblemático edificio, si se viene de la Plaza Cataluña, la Casa Batlló se encuentra en la acera de la izquierda de este paseo. Más adelante, a mano derecha, en el número 92, se encuentra la espectacular Casa Milà (www.casamila.com), popularmente conocida como La Pedrera por su extraña forma.

Pese al nombre, se dice que la fachada curvilínea representa el mar, mientras que la parte trasera, orientada a la montaña de Collserola, es menos sinuosa. Aunque verla desde fuera es todo un espectáculo, es recomendable subir a la azotea, a ser posible con la visita guiada. En este espacio al aire libre se pueden ver de cerca las torres de ventilación y chimeneas retorcidas, con las que Gaudí intentaba facilitar la salida del humo imitando su movimiento.

Paseando por los desniveles de la azotea se pueden observar ornamentos de fácil lectura como el corazón que adorna la chimenea que está orientada a Tarragona, su tierra, o la lágrima grabada en la chimenea que mira hacia la Sagrada Familia, la obra que ya sabía que no vería acabada.

Prácticamente toda la obra de Gaudí es policromática. Para conseguir crear figuras redondeadas de colores duraderos y vivos Gaudí utilizó la técnica del trencadís, consistente en romper piezas de cerámica y encajar los trozos desiguales como si se tratara de un mosaico. Se puede observar esta técnica en la Pedrera, la Casa Batlló, la Sagrada Familia, la Casa Vicens o el Parque Güell.

Una curiosidad: las baldosas de la habitación del piso de la Pedrera diseñado por Gaudí tienen forma octogonal, como un panel de abejas, y están decoradas con motivos marinos. Este mismo diseño fue utilizado para pavimentar las aceras de todo el Paseo de Gracia.

Si no se tiene oportunidad de visitar el interior de la vivienda gaudiniana, siempre queda el recurso de mirar el suelo del paseo.
Si el recorrido nos cansa y da pereza volver a pie a Plaza Cataluña, cerca de la Pedrera se puede coger el metro Diagonal (L3), dirección Zona Universitaria. Son sólo dos paradas.

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